
China se prepara para dar un golpe sobre la mesa en el mundo de los automóviles de altas prestaciones. Great Wall Motors (GWM) ha confirmado que está desarrollando un superdeportivo que, según sus directivos, será mejor que el Ferrari SF90 Stradale. Este ambicioso proyecto lleva cinco años en marcha y representa un cambio radical para un fabricante reconocido por sus pick-up y todoterrenos.
Un proyecto que apunta a lo más alto
Durante una entrevista en la red social china Weibo, Wu Huixiao, director de Tecnología de GWM, aseguró que el nuevo modelo superará al SF90 Stradale. Aunque reconoció que la compañía está aprendiendo de competidores consolidados, reafirmó que su objetivo es construir un coche que despierte emociones extremas en sus conductores.
Aprendizaje en Nürburgring y retos técnicos
Para perfeccionar el desarrollo, GWM contrató a un experto en Nürburgring, buscando obtener datos valiosos del legendario circuito alemán. Sin embargo, el camino no ha sido sencillo. Wu admitió dificultades en la producción de componentes de fibra de carbono y destacó que la reducción de costes sigue siendo un reto clave que ha retrasado la presentación oficial.
Motorización y opciones híbridas
Aunque GWM presentó recientemente un motor V8 biturbo de 4 litros, Wu indicó que su tamaño podría ser un inconveniente para este proyecto. Esto abre la puerta a la posibilidad de un motor más pequeño o completamente nuevo. Actualmente, la marca ofrece un V6 biturbo híbrido enchufable de 3 litros en el Tank 700, capaz de entregar 523 CV.
Inspiración en el Ferrari SF90
La referencia directa al SF90 Stradale sugiere que el nuevo superdeportivo de GWM podría optar también por un sistema híbrido enchufable. Este enfoque permitiría combinar un alto rendimiento con una mayor eficiencia, siguiendo la tendencia de fabricantes de lujo y deportivos.
Competencia nacional e internacional
En China, el segmento de deportivos eléctricos e híbridos de alto rendimiento está creciendo rápidamente. Modelos como el Yangwang U9 de BYD o el GAC Aion Hyper SSR ya marcan el camino. Para destacar, Wu señaló que el futuro GWM debe ser un vehículo capaz de generar adrenalina, hormonas y dopamina en cada aceleración.
¿Un reto para Ferrari?
Fuera de China, la tarea será más complicada. Aunque pueda superar al SF90 en prestaciones o precio, el prestigio y la historia de Ferrari siguen siendo un factor determinante para muchos compradores. Sin embargo, en el mercado local, la combinación de tecnología avanzada y un coste competitivo podría darle a GWM una ventaja considerable.
Un paso decisivo para la industria china
La apuesta de Great Wall Motors demuestra que China no solo busca dominar el mercado de vehículos eléctricos, sino también conquistar el segmento de superdeportivos. Si logran cumplir sus promesas, este proyecto podría marcar un antes y un después para la marca y para la percepción global de los deportivos chinos.