
La compañía estadounidense Lyten está a punto de adquirir los activos de Northvolt por 5.000 millones de dólares, marcando un punto de inflexión en el panorama energético europeo. La empresa sueca, considerada la gran esperanza para reducir la dependencia de China en la fabricación de baterías, se declaró en quiebra a finales del año pasado, dejando en riesgo importantes proyectos e inversiones.
De la promesa europea a la quiebra
Northvolt nació con el objetivo de convertirse en el principal fabricante de baterías de Europa, capaz de competir con gigantes chinos como BYD o CATL. Recibió cerca de 1.000 millones de euros de inversión pública y privada, además de apoyo político, para impulsar la producción de baterías libres de dependencia asiática.
Sin embargo, la empresa no logró consolidar su modelo industrial y, a finales de 2024, inició un proceso de liquidación. En los meses siguientes, algunos activos pasaron a manos chinas, mientras que varios fabricantes mostraron interés en las instalaciones y la tecnología de Northvolt.
Lyten: expansión estratégica desde California
Lyten, con sede en California y experiencia consolidada en el desarrollo de baterías, ya había tenido contacto previo con Northvolt. En noviembre de 2024 adquirió las instalaciones californianas de Cuberg, filial de Northvolt, y en julio de 2025 compró Northvolt Dwa ESS en Polonia, especializada en almacenamiento estacionario de energía.
La nueva operación contempla la adquisición de todas las plantas clave de Northvolt, incluyendo Northvolt Ett y Ett Expansion en Skellefteå (Suecia), Northvolt Labs en Västerås (Suecia) y Northvolt Drei en Heide (Alemania). Además, Lyten se quedará con la propiedad intelectual restante y sumará a varios miembros del equipo directivo actual de Northvolt.
Impacto en la producción y en el empleo
El acuerdo incluye una capacidad de producción de 16 GWh ya operativa y otros 15 GWh en construcción en la planta alemana de Heide. Este volumen permitirá a Lyten fortalecer su posición en el mercado global de baterías y reducir la brecha tecnológica con los fabricantes chinos.
La reactivación de estas fábricas también podría implicar la recuperación de cientos de empleos en Suecia y Alemania, un punto clave para los gobiernos implicados que ven en esta operación una oportunidad de mantener parte de la producción de baterías en suelo europeo.
Un nuevo capítulo para la industria europea
La compra de Northvolt por parte de Lyten representa un cambio de rumbo para la estrategia energética de Europa. Aunque la propiedad pase a manos estadounidenses, la producción en territorio europeo y la transferencia de tecnología podrían contribuir a fortalecer la independencia del continente en materia de baterías.
Sin embargo, el éxito de esta operación dependerá de la capacidad de Lyten para culminar los proyectos en construcción y garantizar la competitividad frente a los líderes asiáticos.