fabricante del iPhone vende fábrica de coches eléctricos

Fabricante del iPhone vende fábrica de coches eléctricos por 375 millones

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Foxconn, el gigante taiwanés encargado de fabricar gran parte de los dispositivos de Apple, ha decidido dar un paso atrás en su ambicioso proyecto automotriz. La empresa ha vendido su planta de Lordstown, en Ohio, por 375 millones de dólares, alejándose así de su objetivo de fabricar coches eléctricos bajo su propia marca.

Una planta con historia y cambios de propietario

La fábrica de Lordstown tiene una trayectoria marcada por múltiples transacciones. Inicialmente construida por General Motors en la década de 1960, pasó posteriormente a Workhorse Group, fabricante de la fallida camioneta eléctrica Lordstown Endurance. En 2021, Foxconn adquirió las instalaciones por 230 millones de dólares con la intención de iniciar su producción automotriz.

La planta cuenta con capacidad para fabricar decenas de miles de vehículos al año, pero en los últimos cinco años no ha producido ni una sola unidad.

El sueño automotriz de Foxconn

En 2021, Foxconn lanzó su división de automoción, Foxtron, con la presentación de tres vehículos conceptuales: una berlina, un SUV y un autobús, todos basados en su plataforma modular MiH. El objetivo era atraer clientes interesados en su tecnología y, eventualmente, fabricar tanto sus propios modelos como los de terceros.

A pesar de su experiencia en manufactura tecnológica, la compañía no logró consolidar alianzas estratégicas clave. Incluso intentó adquirir la participación de Renault en Nissan, pero su propuesta fue rechazada.

Un nuevo enfoque en la industria

En mayo de este año, Foxconn anunció que fabricará coches para Mitsubishi a partir de 2026. Sin embargo, esta producción no se llevará a cabo en Ohio, ya que la planta ha sido vendida a Crescent Dune LLC. El acuerdo se cerró por 88 millones correspondientes al terreno y el resto por la maquinaria y equipos.

El nuevo propietario no ha revelado los planes para las instalaciones, lo que añade un aire de incertidumbre sobre el futuro de este emblemático complejo industrial.

Foxconn sigue en el juego

Aunque la venta de la planta de Lordstown simboliza un retroceso en sus planes iniciales, Foxconn no abandona por completo el sector automotriz. La alianza con Mitsubishi marca un cambio de estrategia hacia la fabricación para terceros, un modelo más cercano a su negocio principal en electrónica.

Conclusión

La venta de la fábrica de coches eléctricos en Ohio por parte del fabricante del iPhone refleja las dificultades de entrar en un mercado tan competitivo como el automotriz. Foxconn se reorienta hacia colaboraciones con marcas establecidas, dejando atrás, al menos por ahora, la idea de producir vehículos bajo su propio nombre.

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